viernes, 8 de junio de 2012

Subjetividad y Discurso

El origen del psicoanálisis se produce a partir de la imposibilidad de la ciencia de hacer algo ahí con las histéricas que deambulaban de médico en médico hablando y hablando de sus síntomas, de sus sufrimientos. Momento particular de la modernidad que posibilita determinada fenomenología de la estructura histérica. También posibilita que sean escuchadas de otra manera a partir de Freud. Discurso moderno que estructuraba la sociedad de una forma particular y definía los modos de lazo social, discurso que estructuraba, daba, restringía, posibilitaba e impedía lugares y las relaciones entre estos. Si ocurren modificaciones en ese discurso estructurante, se producen modificaciones en todo lo que este determinaba. Ahora bien, que son modificaciones en un discurso en los términos que estamos tratando? Según varios autores, la modernidad ha terminado su mandato, otros dicen que se encuentra en su período de declinación, lo cierto es que todos coinciden en los efectos que se produjeron a partir de ya sea la declinación o su término, y esto es la profunda crisis que se produjo en las instituciones. Globalización, los estados pierden su poder legitimador, las instituciones no encuentran garantes que las sostengan y quedan tapando baches a falta de horizontes. Según los epistemólogos que plantean un sistema lineal y continuo de conocimiento, se trataría del consecuente progreso, esta sería una etapa superadora de la anterior. Según los que plantean saltos o quiebres epistemológicos se trataría del agotamiento de lo que un discurso puede producir dentro de su  marco, es decir que hay algo a lo cual no responde, que no puede responder y ha agotado las posibilidades de encontrar solución o respuesta a eso que insiste, puja desde, hay que decirlo, lo real. Es necesario entonces cambiarle las gafas a Kant y volver a echar un ojo. Esto produce toda una reorganización del saber pero sobre todo de la producción de saber y en rededor de este modo de producción de saber se organiza, como un pueblo rodeando las fábricas, la estructura social que no es otra cosa que la estructura de producción de saber. Los modos de producción son los de producción de un saber.
Ahora bien, si la modernidad había posibilitado ese dolor de muelas que fueron las histéricas, ¿Qué produce esto que se llama la declinación o fin del discurso moderno?. Si es posible leer la subjetividad a partir del discurso amo de una determinada época, ¿Cómo podemos pensar las incidencias del comienzo de la estructuración de un discurso, el posmoderno, o el fin del moderno?
Una de las instituciones que Freud toma, como paradigmática, es la iglesia católica, la otra es el ejército. La ilusión, dice, es que hay un jefe y que éste ama a todos por igual, y además que de esta ilusión depende todo. Este jefe es un sustituto del padre, dice Freud y, si esta ilusión se cae, la ligazón que une a la masa con el jefe se cae, y por lo tanto la ligazón que une a los pares cae también. Todo se disipa. Ubíquese en el lugar del jefe una idea, un ideal y el resultado será el mismo. Ese lugar es como el borde de un conjunto que contiene dentro de sí determinados elementos, en este caso – y no en todos los conjuntos – esos elementos comparten un rasgo con ese borde y por ende, entre sí. Pero son los elementos los que hacen que ese borde subsista en tanto este continúe ubicándose en ese lugar de ideal. Un ideal funciona por un lado como una aspiración a concretar y por otro como un mandato ya que de no seguirlo, se estaría por fuera de ese conjunto. Eso hace que la gente se reúna, se junte. Cuando alguien viaja a otro país, sobre todo si se está lejos del propio, el hecho de encontrar a otro que pertenece a su misma nacionalidad hace que mal que mal, se junten un rato a hablar; inclusive se hacen lugares físicos que son puntos de reunión de aquellos que comparten una misma nacionalidad, restoranes, barrios, etc. Por qué un argentino se pone a hablar con otro argentino cuando camina por las calles de París? Qué pasaría si borrásemos ese borde, que en este caso es la nacionalidad? El mito de la torre de Babel puede ser un ejemplo de esto, quedaríamos hablando cada uno de lo suyo, sin lograr entendernos. Eso es lo que pasa cuando un borde se borra, lo que contenía se disipa. Pero el pensamiento es en sí mismo religioso, por lo que eso que se disipa tiende a agruparse siempre nuevamente, casi como un grito desesperado de angustia. El pensamiento también, decía Lacan, es paranoico, y está inextricablemente unido al lenguaje, la lengua, y  lo que subyace es la causa y la causa se catapulta al ideal. Es la pregunta por el origen. Y del origen sólo podemos hablar, neciamente. Por lo tanto lo que se llama el fin de los ideales, en todo caso será un ideal más.
Sabemos que es lo que pasa cuando un borde, el jefe, un ideal cae, pero qué es lo produce que eso se quiebre, que eso caiga? Qué provoca esa falta de fe, ese descreimiento? ese descreimiento que cae en cascada, como efecto dominó, a todo aquello que estaba garantido? No se trata acá de un ateísmo que desate la sumisión a un mandato. El malestar. En principio se puede pensar que aquellos que están como representantes de ese ideal actúen en forma contraria a ese ideal pero eso no provocaría el descreimiento del ideal. Solo si se confunde ideal con representante sucede esto. Los dioses siempre habían estado del otro lado del telón.
La desestimación no es una operación estructural, no define una estructura, es una operación que se da en la neurosis, pero produce una modificación en la estructura neurótica, cualquiera sea. Habrá que ver como incide en cada una de las neurosis. Tampoco es un trauma en el sentido analítico del término. Consiste en una suspensión parcial de los efectos del Nombre del Padre, significante que produjo en el tiempo lógico su marca. Esto es inmodificable, pero por determinadas razones, puede actuarse como si se tratase de una marca obsoleta, tiempo eterno.

Ps. Matias Zárate

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